La Biblioteca

Esta biblioteca es la gran desconocida entre las especializadas en libro antiguo, y es la única importante dela ciudad que soportó los desastres de la Guerra de la Independencia y las alteraciones posteriores, sin que resultara sustancialmente afectada. Consta de dos salas: según la memoria de 2018, la principal, de 7,20 x 25m está situada sobre el comedor de la planta inferior y otra anexa, de 4,20 x 25 m, paralela a la anterior, sobre un ala del claustro.Sus fondos se constituyeron a partir de varias procedencias:

– la propia biblioteca del Seminario de San Carlos, de modestas proporciones

– la biblioteca de los jesuitas expulsados,

-sobre todo, la biblioteca del político aragonés Manuel de Roda, que fue Embajador en Roma y Secretario de Gracia y Justicia y trabajó mucho por la expulsión y supresión de los jesuitas,

  • parte de la biblioteca del convento dominico de san Ildefonso (del cual queda en pie su iglesia, actual parroquia de Santiago el Mayor)
  • la biblioteca del seminario de pobres de san Francisco de Paula (cuyo archivo fue trasladado hace unos años al Archivo Diocesano de Zaragoza.

La importancia de esta biblioteca procede del tercero de los fondos, ya que contiene manuscritos, incunables y libros de los Edad Moderna, con importante valor filológico, histórico (por ejemplo, por los papeles publicísticos del siglo XVIII que sirvieron para justificar la expulsión de los jesuitas y la beatificación del obispo Juan de Palafox) y artístico, como muestran algunas de las publicaciones que se han ocupado de la misma y que se citan en la bibliografía.

El número de volúmenes es desconocido: se habla de 16000 (que parece referirse solo a los fondos del legado de Roda), 20000 y (en 1941) de más de 30 000 volúmenes. En 1943 se publicó el catálogo de los manuscritos e incunables, obra de Luis Latre.

Existen pocas referencias publicadas sobre sus fondos, por la tradicional falta de recursos para su catalogación exhaustiva y una conservación apropiada en una sala abierta al público, habiendo estado su acceso reservado, con autorización personal, a especialistas e investigadores interesados en obras concretas, siempre pocos (en 2002, por ejemplo fueron 40), que en alguna publicación señalaron “las grandes dificultades que tiene su acceso hasta hacerlo casi imposible”.

En 2006 el anterior director, Carlos Tartaj, presentó sus fondos a los medios y en 2010 se decidió su inclusión en el Catálogo del Patrimonio Bibliográfico Español, accesible en Internet y dependiente del ministerio de Cultura.

Las fotografías de la memoria de 2018 muestran como estaban dispuestoslos libros en estanterías del siglo XVIII traídas desde Madrid, más interesantes por su antigüedad que por su valor artístico.

La situación actual está determinada por la necesidad que hubo de desalojar los fondos de una de las salas, desmontándolos armarios y estantes y colocandolos libros en cajas perfectamente identificados, quitando espacio al construir un muro para colocar los libros del seminario de san Francisco de Paula deforma independiente y tener una sala más amplia parla la dirección. El covid y los rigores presupuestarios cortaron el avance en su catalogación: los libros que figuran en el citado Catálogo son unos 12.000 y se quedaron en el armario 73 de los más de 100 que existen. Se desconoce el contenido exacto del archivo del propio Seminario.

Entre diciembre de 2022 y febrero de 2023 se ha reiniciado, aunque el plan inicial de hacer unos 500 libros se trastocó por la orden de pasar a los incunables; la Biblioteca de Aragón externalizó el proceso con una empresa madrileña especializada en la catalogación de bibliotecas y en el libro antiguo. Desde 2020 las solicitudes de información y consulta de sus libros se han podido realizar por correo electrónico.

En marzo de 2022 el presidente del Gobierno de Aragón visitó sus dependencias y afirmó que se intentaría ayudar, mediante los correspondientes convenios con la diócesis y la participación de estudiantes de la FP de Documentalismo y del grado de Biblioteconomía, a terminar con las tareas de catalogación y digitalización. 

Los problemas que plantea la biblioteca y que impiden su apertura al público son: la necesidad de restauración los armarios y estanterías de la sala segunda donde estaban los libros; su colocación, sacándolos de las cajas donde todavía continúan y su catalogación.

Se citan a continuación algunos estudios sobre manuscritos y otros fondos de la Biblioteca como muestra de su importancia.

Texto de Juan Ramón Royo